sábado, 10 de marzo de 2012

Hooded Heroes #10

 Felino, Yolok y la Corbata Gris miraban inquietos el sobrenatural rostro que les miraba desde lo que antes había sido una puerta. Felino seguía oyendo el silbido y se negó a rendirse ante tal peligro.

-Intenta matarnos si quieres- mostró su habitual pose de combate -No lo tendrás fácil.
-¡Eso! ¡No podrás vencernos a los tres si luchamos juntos!- Yolok se unió al combate
-¡Y mucho menos si luchan con mi intelecto de su lado!
-JAJAJAJAJAJAJA

 Con la Corbata Gris de lado de Yolok y Felino lo cierto es que el trío era bastante… Curioso. No es de extrañar que Materia Oscura se riera. Incluso no siendo ni siquiera humano era capaz de captar lo extraño de la situación.

-¿No ApReNdEs, VeRdAd GrIs? Soy Sairutso igual que Melt… ¡No TeNgO dEbIlIdAdEs! Es más…

 Ante la vista de los tres el muro perdió toda consistencia y se disolvió en una sustancia líquida negra que se mantenía antinaturalmente de pie. Entonces hubo como un chasquido y la masa dejó pasar a una forma humana, como si naciera de ella.

 Era un chico de la edad de Tesla, además de muy parecido a él. Sus ropas eran oscuras, igual que la sustancia de la que salió. Esta iba como pegada a su cuerpo y al mismo tiempo bailaba en el suelo por dónde pasaba e iba flotando en torno a él como un aura de pura maldad.

-¡ToDoS sOn DéBiLeS aNtE mÍ!

 Nuestros héroes quedaron en silencio al contemplar a Spencer fusionado con Materia Oscura en todo su esplendor. Felino comprendió que con él aquí era imposible vencer. Y Yolok y la Corbata, aún en su ignorancia de todas las capacidades de este enemigo, también lo comprendieron. Pero luchar contra él no era el plan de Felino. Nunca lo había sido.

-¡Atrás chicos, alejaos de su alrededor!

 Sus nuevos aliados fueron rápidos y consiguieron escapar por los pelos de los largos tentáculos negros que chasquearon al intentar atraparles. Corrieron para dejar una distancia prudencial. Ante la huida de sus presas Spencer rió y toda la sustancia se agitó de pura emoción ante la cacería.

-¿QuErÉiS hUiR? ¡PuEs AdElAnTe! ¡EsTáIs AcOrRaLaDoS iGuAlMeNtE!

 Yolok miró preocupado a Felino

-¿Alguna idea? Este tío me asusta cada vez más…
-Si…

 El silbido seguía sonando en los oídos de Felino. Le ponía nervioso. No había otra, si no había salida… Tendría que fabricarla…

****

 Splitter flotaba y cavilaba. El infinito caleidoscopio de turquesas y azules del subespacio era ya algo habitual a sus ojos así que no sufría en su interior como le pasaba a Tesla. No obstante su paciencia era muy escasa y sus energías también.

-Vamos Felino… ¿Dónde estás? No me hagas salir a buscarte…

 Algo se removió en el subespacio

-¡Por fin!

 No era Felino

-¿Tesla? ¿Qué diantres haces?

 El chico miraba desde unas llamas. También estaba Camaleón.

-¡Lo siento pero no puedo quedarme de brazos cruzados!
-¿Y para que te traes a Camaleón?
-¡Tengo un plan! ¡Llévame hasta el edificio!

****

 El aire comenzó a agitarse en torno a Felino. Sus ojos de gato se volvieron agresivos.

-¡Spencer! ¡Si crees que puedes atraparme estás muy equivocado!

 Poco a poco el silbido incesante del portal dejaba de sonar, ahogado por otro mucho más fuerte. Su corazón latía con tanta fuerza que parecía un tambor gigante. Alzó su puño y el aire pareció sufrir alrededor suya.

-¿Que pretendes…? ¿No sabes que no puedes vencerme? ¡Tus puños rebotaran en MÍ, da igual lo fuertes que sean!

 Felino sonrió. Sus colmillos parecían más largos que nunca.

-Este puño… ¡No es para ti! ¡GARRA DE TIGRE!

 Fue una fracción de segundo, pero la violencia fue tal que pareció que hasta el tiempo se detuvo. En un movimiento repentino Felino golpeó el suelo de lleno con el puño que había alzado, como si fuese un martillo. Una persona normal sólo habría conseguido hacerse daño, pero él lo había hecho con una fuerza tal que el suelo se partió como si le hubiese caído una bola de demolición encima. El golpe hizo retumbar toda la sala.

-¡Mi edificio!

 Como si de un remolino en un mar de escombros de hormigón y vigas se tratase Felino se dejó caer al interior del agujero que acababa de crear con su puñetazo. Había conseguido escapar.

****

 Otro Felino corría escaleras arriba por el edificio, persiguiendo el lugar del estruendo que había causado su homólogo. Le seguían Tesla y Splitter.

-¿Era él?
-¡Sin duda!
-¿Qué habrá pasado?
-¡Es la Garra de Tigre! ¡Es una técnica especial que le permite golpear con toda la fuerza que tiene oculta!
-¿Fuerza oculta?
-Felino puede tener la fuerza de mil gatos… O de mil tigres… Depende de cuánto “module” su “felino interior”. Su poder es así.
-¿Y para que la habrá usado?
-Si le conozco bien… ¡Seguramente esté escapando de Materia! ¡Debemos darnos más prisa!

****

 El polvo se disipó, mostrando el hueco que había hecho Felino. El piso de abajo no era muy alto, así que algunos de los escombros aún asomaban por el hueco. Yolok miró sonriente la creación de su “compañero”.

-¡Yo también me las piro!
-¡Esperadme!
-¡MALDITOS! ¿¿CREEIS QUE SE PUEDE HUIR DE MÍ TAN FACILMENTE??

 Materia Oscura se negó a dejar escapar sus presas y la sustancia negra que lo formaba se lanzó violentamente, como una ola, a tapar el agujero. Yolok y la Corbata lograron saltar dentro y escapar de la “marea negra” por poco.

 En el piso de abajo se acumulaban los cascotes. Yolok cayó rodando por ellos y la Corbata por poco corre la misma suerte. Pronto la sustancia negra empezó a fluir piso abajo por el agujero, como una malvada inundación.

-¿Chico-gato? ¿Chico-gato dónde estás? ¡Tenemos que salir de aquí YA!

 La Corbata miró de un lado a otro y encontró a Felino. Se alegró hasta que vio que le acompañaba Tesla.

-¿Tesla? ¿Aquí?
-¡Vámonos de aquí, rápido!
-¡Esperad! ¿Y Felino?- Lo más raro de todo es que lo dijo Felino
-Eh… Esto…

 En el silencio de la incomprensión las manchas de sustancia negra seguían aumentando en el suelo.

-¡Soy Camaleón! ¿Dónde está Felino?
-Esto… ¡No lo sé! ¡Partió el suelo con aquel super-puñetazo y no sabemos dónde está ahora!
-¡Estoy… aquí!

 Felino emergió de entre unos cascotes. Estaba tan desaliñado que el Felino falso que era ahora Camaleón parecía más auténtico que él. Yolok se lo echó encima como quien recoge un chaquetón antes de irse del trabajo.

-¡Perfecto! ¡A juir!
-¡NO TAN DEPRISA!

Tesla captó por primera vez las manchas de sustancia negra que llenaban la sala que goteaban desde el agujero en el techo.

-¿¿Qué es eso??

 Splitter prefirió abrir portales a hablar

-¡Todos aquí!
-¿¿A QUE CREEIS QUE ESTAIS JUGANDO??

 Como si fuese una carrera Splitter, Tesla, dos Felinos, la Corbata Gris y Yolok se lanzaron a la vez hacia la llama azul que había aparecido en el centro de la sala. Incontables tentáculos negros se lanzaron también a por ellos, como hilos de una telaraña que se tejiese sola en torno a sus presas. Tesla hizo por apartarlos del alrededor del portal y ayudó a entrar a Felino-Camaleón. La Corbata pasó entonces corriendo delante suya.

 Yolok estaba a punto de llegar pero cayó al suelo.

-¡Yolok! ¡Dame la mano!

 El boxeador rubio miró como los tentáculos le rodeaban. En lugar de atender a Tesla lanzó por encima suya al debilucho Felino, como quien tira un pescado.

-¡No! ¡Coge a Felino!
-¡Yolok!
-¡Estaré bien!
-¡¡Yolok!!

 Yolok intentó liberarse del mortal abrazo del ser extraterrestre. Hizo explotar todo su cuerpo con aire comprimido, expandiendo manos y piernas a la vez. Fue inútil, la masa se recuperó y le volvió a atrapar.

-¡¡HUYE!!

 Tesla tiró a Felino dentro del portal y se lanzó a liberar a su nuevo compañero. Rayos de electricidad recorrieron sus brazos, pero de repente sintió que una mano le agarraba de la bufanda sin compasión y le arrastraba de nuevo al portal, ahogándole.

-¡¡ATIENDE, TESLA, MALDITA SEA!!
-¡¡NO!!¡¡YOLOK!!

 No servía de nada gritar. Antes de desvanecerse en el infierno azulado una vez más pudo ver a Yolok envuelto de la oscuridad que ahora controlaba su hermano.

****

 Tesla miraba con desgana el techo de su habitación en la base de los Héroes Encapuchados. Acababa de despertarse pero prefería que no hubiese sido así. Al menos durmiendo no se acordaba de lo ocurrido.

 Se incorporó preso de una total inapetencia. No podía evitar acordarse de la noche anterior.

-Mierda… ¡Todo es una mierda!- mascullaba una y otra vez

 Unos golpecitos en su puerta le sacaron de su frustación de recién levantado. Una vocecilla femenina le preguntó desde el otro lado.

-¿Estás visible?

 La pregunta cogió desprevenido a Tesla. Se miró. Llevaba sus habituales pantalones militares pero sin las botas y el cuerpo sólo lo cubría una camisa interior blanca sobre la que resaltaba su colgante con forma de rayo. Estaba sin afeitar, despeinado y lleno de moratones. En general no tenía buen aspecto, pero al menos estaba visible. Contestó que sí.

-Paso entonces…

 Camaleón entró en su cuarto. Tenía la cara de Melt. Rápidamente se ocultó bajo su capucha y volvió a copiar a Tesla para hablar con él.

-¿Estás bien?
-¡No, no lo estoy!
-Oye… Probablemente siga vivo… Materia Oscura puede utilizarlo como rehén y…
-¡El problema no es que siga vivo o no! ¡El problema es que parece que SOLO sabemos huir! ¡¡Si en vez de eso me hubieseis dejado ayudarle tal vez estaría aún entre nosotros!!
-Pero Tesla si le hubieses intentado ayudar tal vez tu…

 Tesla se giró para no mirarle. Se puso en silencio su chaqueta por encima y pasó al lado de su clon evitando que se cruzasen sus ojos. Antes de dejar la sala le dijo una última cosa.

-¡Me prefiero muerto a ser un cobarde!

 Tesla deambuló por los pasillos, intentando perderse y olvidar lo ocurrido. Había muchas puertas en la base, pero la mayoría parecían estar vacías dentro. Era como si lo hubiesen construido para un ejército pero ahora sólo lo habitasen tres o cuatro personas.

-¡Tres o cuatro cobardes encapuchados!- Pensó furioso para sí mismo.

 En un determinado momento notó que una de las puertas estaba entreabierta. Se escuchaba un televisor en su interior. Se asomó curioso.

 La sala que había tras la puerta estaba decorada como si fuese un salón normal y corriente. Tenía un sofá verde viejo, una silla, una alfombra, una lámpara de pie y una mesa de café con una tele encima. Todo como si intentase ser un trozo de “normalidad” en un lugar tan raro como ese. Desgraciadamente el conjunto no cumplía esa función, pues seguía teniendo un aspecto “raro” en comparación con los grandes ortostatos de piedra de las paredes. Era como si hubiesen puesto el salón de un piso de estudiantes en medio de un castillo medieval.

 En el sofá estaban sentados Splitter y otra figura que Tesla no alcanzaba a ver. Se dieron cuenta de que alguien les miraba.

-¡Tesla, pasa!

 Tesla entró y se encontró con algo inesperado.

 Junto a Splitter (que ya resultaba bastante extraño sin su capucha y vestido con una camiseta blanca) estaba nada más ni nada menos que la Corbata Gris. Se había quitado su habitual traje de ejecutivo y vestía como alguien normal. Llevaba una lata en la mano y una venda en la frente que sujetaba una mopa mojada para el dolor de cabeza. Estaba tan sorprendido por el encuentro como Tesla.

-¡Tú!- dijeron a la vez
-¿Qué haces aquí?- Tesla fue más rápido
-Oye…- levantó ambos brazos, apelando a la comprensión -Ahora estamos juntos en esto ¿Vale? Sé que tal vez te cueste entenderlo pero debes entenderlo. Yo ya lo he hecho.
-¿Qué hace él aquí?- Esta vez Tesla miraba a Splitter
-Nos va a ayudar a luchar contra Materia Oscura ¿No es evidente?
-¿Y que se supone que puedes hacer tú para eso?- Esta vez miraba a la Corbata
-Tesla… Spenc… Materia Oscura me atacó porque necesita algo que sólo yo sé dónde está. Si estoy con vosotros será más fácil vencerlo.
-¿Y qué es eso que sólo tú sabes dónde está si se puede saber?- Tesla cruzó los brazos incrédulo
-Oye… Deja de hacer como si lo supieras todo ¿Vale?- La Corbata se calmó e intentó iniciar su conversación -Tesla… ¿Te acuerdas de tu madre?

 Tesla se quedó desprevenido ante esa salida. Se acordó de lo ocurrido la noche anterior, lo que ahora sabía… O creía saber.

-Tu… ¿Tu nombre de pila es Sergei, verdad?
-Sí… Sergei Kamensky. Fui uno de los superiores del proyecto científico que lideró tu madre, Amanda Wayfinder.

 Amanda. Apenas se acordaba ya de su nombre. Para él siempre había sido “mami”.

-¿Porqué trabajabas tu con ella?
-Amanda nació… igual que tú. Pero ella estaba obsesionada con encontrar el origen de tus poderes. Consiguió la ayuda de los gobiernos y se sumió en un proyecto científico de alto secreto con algunas de los mejores astrofísicos y biólogos de todo el mundo, yo entre ellos.
-¿Astrofísicos?
-Amanda tenía la teoría de que tus poderes y los suyos… Tenían origen en el espacio exterior. Precisamente conoció a tu padre cuando los gobiernos le permitieron acceder al espacio para sus experimentos.
-Mi padre…

 El padre de Tesla era astronauta. Cuando era niño resultaba “guay” eso de tener un padre que se tiraba largos meses flotando en órbita. Cuando le perdió por culpa de ello maldijo mil y una veces esa "profesión".

-¿Cómo perdió la vida mi padre, Sergei?
-Oye… No es eso lo que quiero explicarte
-Pero tú lo sabes ¿Verdad?

 Sergei se quedó cabizbajo

-Tu padre era un valiente. Y un temerario también. Se salía siempre de los planes cuando lo planes no salían como esperábamos. En su último viaje… Spencer se soltó del arnés y se quedó flotando en órbita… Y él intentó recatarle…

 Tesla empezaba a sentir que todo era una broma. Estaba hablando con su archienemigo de cómo vio morir a su padre. Archienemiego que ahora no era tal, pues era su aliado. Sintió que el Universo se reía de él. Tesla se giró para irse

-¡Espera! ¿No vas a dejarme que te cuente lo que necesitas saber?
-Lo siento Corb… Sergei. No tengo fuerzas para escuchar a nadie más. Necesito estar sólo.

 Dicho esto fue a cerrar la puerta pero se encontró de bruces con la cara de agua de Melt

-¡Tú! ¡De solo nada! ¡A la reunión! ¡Ahora! ¡Es importante! ¡Y quítate esa cara de muerto! ¡Es una orden!

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